EL QUERER COMO POSIBILIDAD
La ética del deseo, de la posibilidad y de la libertad transforma el principio
cartesiano “pienso, luego existo”, por el de “quiero, luego existo”. Para ser el hombre
primero tiene que querer ser. Antes de ser hay que querer ser.querer ser más, querer acendrarse y ampliarse más en el ser. Querer es querer ser plenamente, totalmente: ser del todo
y el todo. Quiero luego soy porque no quiero primordialmente más
que ser y soy mi querer y soy lo que quiero, consisto en querer ser. El querer, en un sentido ético, no
es sinónimo de capricho, terquedad o simplemente, una acción fortuita,
sino que es un querer radical en donde nos va nuestro propio ser, es
decir, el ejercicio consciente de nuestra libertad. Así, lo que el yo quiere
es ser, amplificar su ser; se trata de su querer esencial y fundamental.
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